12 Feb La posrevolución en el sureste mexicano
El periodo posrevolucionario culminó una etapa de cambios estructurales en el sureste mexicano, cuyos orígenes se remontan a la “Guerra de Castas” de mediados del siglo XIX.
En marzo de 1915, el general Salvador Alvarado asumió la gubernatura de Yucatán. Sus reformas liberaron a los peones, transformaron el sistema hacendario, impulsaron la educación primaria obligatoria, laica y gratuita, e incorporaron a las mujeres a la vida pública, sacudiendo los intereses de la clase privilegiada conocida como “La Casta Divina”.
En 1921, con el arribo de Álvaro Obregón a la presidencia, Felipe Carrillo Puerto y el Partido Socialista del Sureste ganaron fuerza, llegando a la gubernatura de Yucatán el 1 de febrero de 1922. Durante su toma de posesión, Carrillo Puerto pronunció su primer discurso en lengua maya, reivindicando al pueblo que había sido oprimido durante décadas.
Las políticas públicas de Carrillo Puerto, inspiradas en sus experiencias zapatistas y en los proyectos de Salvador Alvarado, unificaron los ideales de la Revolución del norte con los movimientos sociales del sur.
Desde la Filmoteca de la UNAM compartimos las visitas de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles al estado de Yucatán durante sus respectivas giras presidenciales, las cuales constatan la influencia e impacto de los preceptos revolucionarios en la región, así como la importancia política de Felipe Carrillo Puerto como vaso comunicante con el grupo sonorense de la Revolución.
Fuentes de consulta:
Marisa Pérez Domínguez, “Vientos de cambio en el sureste: Yucatán y la Revolución mexicana”, en Revista BiCentenario # 10, Instituto Mora.
